Stabri en China, 3ª Parte

Publicado en

Macao, las vegas chinas

El autobús hacia Guangzhou (Canton) resulto tener literas. Una agradable sorpresa que descubrimos justo al subirnos. No sabiamos con certeza si algo asi existia, y menos por aqui. Fue como desear algo surrealista, y recibirlo.

Por la mañana, pusimos rumbo a Macao en un nuevo autobús, ya normal, con asientos. Ese día fue un desastre. Macao, antigua colonia portuguesa, ha conseguido abrirse un hueco en el turismo gracias a sus espectaculares casinos (uno incluso recrea los canales de Venecia…), que parecen deslucir el contraste que se experimenta al pasar de las enormes e industriales urbes chinas a las calles de influencia lusa, con edificios bajos y de colores pastel, aceras empedradas, y carteles en dos idiomas: chino y no ingles, sino portugués. Un detalle este ultimo que, particularmente a nosotros, nos hacia sentirnos como en casa, debido a las semejanzas con nuestra lengua.

Pero en Macao todo gira en torno al juego. Nada mas cruzar las pesadas aduanas, decenas de azafatos te abordan para que subas a uno de los autobuses gratuitos de su casino, que te dejara directamente en el interior para que las apuestas comiencen. No obstante, algunos casinos son céntricos, por lo que es una apetitosa oferta para un grupo de mochileros como nosotros. Lo gracioso, después, fue buscar la salida de ese lujoso casino con nuestra indumentaria.

Quitando los chinos que van y vuelven en el día, en busca de un paraíso en el que sea legal apostar, la mayoría de turistas viajan con dinero, y encontrar un hostal decente no es fácil. A punto estuvo Stabri de dormir en un cuchitril de una “casa de huéspedes” de la Rua da Felicidade, con muchas recepcionistas jóvenes y muy coquetas desde primera hora de la mañana. Elegimos mejor un albergue recién abierto al sur, en el pueblo de Coloane, junto a la playa. Un bañito, y a coger fuerzas.

Macao, las vegas chinas

Hong Kong, la ciudad del skyline interminable

Desde Macao, hemos cogido un ferry a Hong Kong, también antigua colonia, esta vez, inglesa. Es una ciudad de edificios brutales, desafiantes, temerarios, que se apiñan formando un skyline extenso como pocos. Por la noche, los neones afloran y el ambiente de oficinistas y elegancia cede el paso a uno algo mas casposillo.

Poco hay que visitar aquí. Subir al Victoria’s Peak para disfrutar de las vistas, el mayor buda de bronce del mundo (mas escaleras…), y enclaves curiosos como la bahia dedicada al cine, las escaleras mecánicas mas largas que se hayan elaborado jamas, o algún templo diseminado en el Soho. Por lo demás, perderse entre los rascacielos, los pasadizos de cristal que comunican unos edificios con otros, los estrechos tranvías, y los numerosos pasos elevados y subterráneos que dificultan un agradable paseo por esta ciudad de grandes magnitudes.

Hong-kong

Shanghai, ciudad espectacular

Stabri en Shanghai, una ciudad espectacular, la última de nuestro viaje.

Rascacielos y antiguos edificios de las ocupaciones francesa e inglesa conviven en medio de grandes avenidas, que permiten disfrutar de tranquilos paseos aún siendo Shanghai un lugar tan inmenso y poblado.

Stabri os saluda en la ciudad antigua y desde lo alto del Jin Mao building, el segundo edificio más alto de la ciudad, con 421 metros. Desde ahí observa el resto de edificios y la peculiar antena de televisión, a la vez que posa con amigos espontáneos que conoció entre las nubes.

Esta fue la última noche de Stabri en China. Esperemos que jamás se olvide de esta aventura y que, como nos ha ocurrido a nosotros, una parte de él siempre permanezca teñida de rojo asiático.

Y, por último, en el intercambio con uno de los nuevos portadores.

Estad atentos a la página de Facebook de ‘Flus viajes’. Muy pronto, todo nuestro viaje junto a Stabri en vídeo.

Shanghái​, ciudad espectacular

¿Con quién estuve?

David Carro Mayor

David
Carro Mayor

FECHA INICIO: LUGAR INICIO:
27 julio, 2011 Madrid

¿Dónde estuve?

Sígue mis aventuras

Otras aventuras con Stabri

avatar
  Suscríbete  
Avísame de